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lunes, 19 de diciembre de 2011

Relación entre docentes y padres. ¿ És la idónea ?


¿ Cual debe de ser la relación idónea que debe de existir entre los docentes, los padres o representantes de los alumnos ?

Los aspectos más resaltantes dentro de esta relación y los consejos que se pueden tener para conseguir una relación armoniosa. De la misma manera se tratará el tema de las diversas problemáticas que puede presentar el alumnado de una institución y como debe ser la relación entre el representante y el maestro para enfrentar dicho problema y lograr superarlo con éxito.

Analizara  como debe ser la relación entre padres y docentes, en concordancia con la sociedad en la que habitan e interactúan, conociendo de esta manera cual es la importancia de la misma y como influye en la exitosa relación antes mencionada. De esta manera  destacaremos la relevancia en cuanto al papel que juega la sociedad que nos rodea y los factores que la conforman, siendo dos de ellos los padres y docentes; ambos de gran importancia para el desarrollo de las nuevas generaciones de una sociedad.

El sujeto educativo es toda persona que admite un proceso de educación.

Es el niño que está abriendo sus ojos a la realidad de la vida.

Es el niño quien necesita de la sociedad para que esta realidad que capte sea la más perfecta posible.

En este abrir de los ojos a la realidad de la vida va a desarrollar todas sus facultades humanas conforme a la edad que está viviendo.

Un niño nacido en un hogar bien constituido tiene grandes posibilidades de llegar a ser un hombre totalmente equilibrado el día de mañana.

Es fundamental para una estabilidad educativa en el niño una estabilidad en la familia.

Las familias inestables crean traumas y complejos en el niño, que posteriormente son captados de manera inmediata por los educadores en las escuelas.

Los padres son los primeros educadores de sus hijos y no deben pensar que es una tarea del gobierno y de los educadores el educar a sus hijos, ellos son parte importantísima de este proceso".

La familia es la base de la sociedad y la base para una buena educación, el niño necesita estabilidad familiar.

Las influencias externas por las que pasa el niño son muy variadas, como por ejemplo la televisión, el cine, el radio, las revistas, las amistades, etc.; son medios que pueden hacer una gran labor educativa o perjudicar la labor que los docentes están realizando en clase.

Pero de manera general los padres al elegir la escuela cuando la hacen partícipe de sus deseos, ideales, valores y objetivos educativos, aunque con frecuencia no los tengan ellos mismos suficientemente definidos o explicitados.

Establecen los padres con la escuela una particular relación de confianza, mediante la cual delegan autoridad, funciones, objetivos familiares, etc., en la institución a la que confían sus hijos.

La relación que se entabla entre familia y escuela es tan peculiar que sólo cabe situarla en el marco de la confianza es la escuela, corno parte de la familia, una prolongación suya, adquiriendo así su pleno sentido.

Esa relación de confianza es la que determina, matiza y da forma al binomio familia - escuela, que debe estar marcado por una actitud de responsabilidad compartida y complementaria en la tarea de educar a los hijos. Ello implica una verdadera relación de comunicación donde padres y maestros establezcan una vía abierta de información, de orientación, sobre la educación de los hijos, constructiva y exenta de tensiones por el papel que cada uno de ellos desempeña.

En este sentido, la familia debe tener una actitud activa y participativa, más allá de las aportaciones puntuales de información sobre los hijos, en la medida que lo requieran los maestros: esto es, trabajar conjuntamente en la orientación de la persona en orden a un proyecto común de educación.

Si no se produce ese acuerdo previo sobre cómo y para qué queremos educar a nuestros hijos, la disfuncionalidad en la relación padres-maestros y en el mismo proceso educativo, estará asegurada. Una escuela no puede limitar su actividad a los campos que sean de su exclusivo interés, sin atender a las necesidades de la familia. Esa peculiar relación de confianza-servicio es característica de la escuela, particularmente en los niveles de Primaria y Secundaria.

Los padres de familia deben hacer uso de su derecho y obligación para ir y entrar al centro escolar, para saber si su hijo entró a clases o no, o si tiene algún problema con respecto a la educación de su hijo. Esto hace que no exista una buena comunicación entre el padre de familia y la institución escolar. Los padres de familia deben buscar hacer una interrelación de apoyo y de comunicación; con su hijo con su esposa y con el mismo maestro, para que esa buena educación que el padre desea para su hijo se lleve a cabo de una manera más integral, y su hijo pueda desarrollarse como un buen ciudadano y un buen ser humano.

Los padres deben buscar la manera de hacer un solo equipo de trabajo, entre el mismo, su hijo y el maestro.

Es prioritario y fundamental que los maestros se olviden de sus viejas prácticas y aprenda a ser más que nada un amigo para el alumno. Cuando el maestro aprende a escuchar, a ser receptor y responder positivamente al alumno, entonces comienza a caminar correctamente hacia una calidad en la educación. El maestro debe admitir y convencerse que el alumno, posee igualmente un potencial de aprendizaje que hay que aprovechar y sobre todo; saber encausar.

En la perspectiva antigua de la educación, la escuela era el lugar en el cual la sociedad hacia al niño a su imagen y semejanza; prohibiéndole, ordenándole y juzgándole continuamente. En la perspectiva actual el maestro hará saber al alumno que es un ser humano libre con derechos y también con obligaciones, para que el alumno tenga una perspectiva diferente de la vida. El maestro como educador-formador, no debe olvidar que los niños de hoy vivirán cuando sean adultos en un mundo profundamente diferente del mundo actual.



Col.laboración de los padres con el profesorado en la educación de los hijos.



5 comentarios:

Sandra dijo...

Los padres tendrían que intervenir más en la educación de sus hijos, a veces hay quejas infundadas por falta de conocimiento.

Anónimo dijo...

Es imprescindible la intervención de los padres en la educación de sus hijos. Como padres deben guiarlos hacia un sendero de intervención y de COMPRENSIÓn. estamos muy acostumbrados a quejarnos, quizás sea lo más fácil pero ¿es lo que deberiamos hacer?. Hay quejas que se crean porque realmente son necesarias pero otras que son creadas por pura costumbre...

Un saludo!

Laura dijo...

Estoy deacuerdo en que los padres deben colaborar más con los profesores. Muchos padres se toman el colegio como un entretenimiento para sus hijos, algo que les mantiene ocupados para que ellos puedan ir a trabajar. No se dan cuenta que la educación es lo más importante y es después cuando vienen las quejas!!

gemma dijo...

si es cierto que los educadores llegan a descubrir los traumas en los niños, pero desgraciadamente a veces pasa demasiado tiempo hasta que llegan a encontrar el fondo de su desequilibrio, y puede incluso que se llegue a ello demasiado tarde. Beso!

marc dijo...

Docentes y padres deberian andar siempre juntos para una buena integración del alumno/hijo en el mudo, ya sea referente a la integración laboral como social. Són dos de los pilares básicos para el buen desarrollo de una persona, unas referencias que deben adequarse al mundo cambiante y que no deberian fallar.